Introducción Renovar la furgoneta, incorporar maquinaria, cambiar los ordenadores o apostar por un equipo tecnológico nuevo suele ser una decisión que mezcla ilusión y prudencia: queremos crecer, pero sin descuadrar tesorería ni llevarnos sustos con los impuestos. En ese cruce de caminos, dos fórmulas aparecen una y otra vez: el leasing y el renting. En