La deducción por vivienda habitual en el IRPF es la de mayor importancia en términos cuantitativos, por lo que alcanza un gran protagonismo para un gran número de contribuyentes.

Se  desdobla en un tramo estatal y otro autonómico, ambos del 50 % y deducibles de las cuotas estatal y autonómica respectivamente, excepto la deducción por mejoras en la vivienda habitual, que se deduce íntegramente de la cuota estatal.

Supuestos que dan derecho a deducción por inversión en vivienda habitual:

1.- Adquisición o rehabilitación en vivienda habitual.

2.- Construcción  o ampliación de la vivienda habitual.

3.- Cantidades depositadas en cuentas ahorro vivienda.

Además, para las personas con discapacidad existe una deducción específica por las obras necesarias de adecuación de la vivienda a sus características.

En el ejercicio 2012 se ha suprimido la compensación fiscal que se venía aplicando para las viviendas adquiridas antes del 20 de enero de 2006. Dicha compensación tenía por objeto eliminar el perjuicio económico que se les producía a sus adquirentes por un cambio normativo que entró en vigor en esa fecha.

Para generar el derecho a la deducción, la vivienda debe cumplir los siguientes requisitos:

1.- Que el contribuyente la habite de manera efectiva y permanente en el plazo máximo de un año desde la fecha de adquisición, o desde la finalización de las obras.

2.- Que el contribuyente tenga su residencia en ella durante un periodo continuado de tres años como mínimo. Esta regla admite algunas excepciones por causa ajenas a la voluntad del contribuyente.

Conceptos que reciben el mismo tratamiento fiscal que la inversión en vivienda habitual:

a)      Parques, jardines piscinas e instalaciones deportivas, cuando se adquieran conjuntamente con la vivienda.

b)      Las plazas de garaje (con un máximo de dos) que estén en el mismo edificio o complejo urbanístico, se entreguen en el mismo acto que la vivienda y no estén alquiladas a terceros.

 Bases máximas para la deducción por inversión en vivienda habitual:

1.- Para la adquisición, rehabilitación, construcción o ampliación de la vivienda habitual y depósitos en cuentas vivienda: 9.040 euros anuales.

2.-  Para la realización de obras de adecuación de la vivienda habitual por razón de discapacidad: 12.080 euros anuales, que es independiente de la anterior, lo que significa que se pueden acumular ambas deducciones.

La deducción por vivienda habitual está condicionada a que las inversiones se realicen con renta generada en el periodo impositivo, por lo que Hacienda puede comprobar que el patrimonio del contribuyente haya crecido durante el periodo al menos en el importe de las inversiones realizadas, sin computar intereses y gastos de financiación.

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